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jueves, 28 de marzo de 2019

Yo, como Martin L K, también tengo un sueño


Yo, como Martin L K, también tengo un sueño
Por: María Rodríguez

Hoy puedo decir que, a pesar de todas las dificultades y frustraciones del momento, yo tengo un sueño. Un sueño difícil pero posible de cumplir si todos trabajamos en él, un sueño donde la sociedad no esté inundada de actitudes que la contaminan, una sociedad no perfecta pero si mejor. Una sociedad en la que las mujeres puedan salir por la calle sin preocuparse de si volverán o no, de si lo harán pero será estando sanas; una sociedad en la que ya no haya de enviarse más mensajes de 'Avísame cuando llegues a casa' , en la que de vuelta a casa no se tenga que llevar el móvil preparado en una mano y las llaves en la otra; en la que no haga falta que cuando oscurezca un chico tenga que acompañarnos a casa para 'protegernos' ; en las que los comentarios machistas del tipo 'es una guarra' , 'mírala como provoca' , 'que calientapollas, solo sirve para eso' , 'se ha acostado con muchos chicos, que puta es' , etc. cesen de una vez; que se acaben los chistes machistas que los chicos creen que hacen gracia; que se deje de criticar a las mujeres por hacer lo mismo que hacen los hombres; que se deje de criticar a las mujeres por hacer con su cuerpo lo que quieran, y ,sobre todo, que se deje de maltratarlas y matarlas por ello.


Una sociedad en la que se acepten todo tipo de relaciones; en las que una pareja gay o una pareja de dos chicas homosexuales puedan pasear libremente sin soportar miradas y comentarios discriminatorios; donde ya no haga falta el día del orgullo LGTB, porque nadie que pertenezca o se sienta identificad@ con él haya de luchar por tener los mismos derechos que una persona heterosexual; que no haya de recibir insultos, burlas, palizas... tan solo por con quien se acuestan en sus camas o por quien les gusta; que todo esto se acabe y que se deje de decir que es algo 'antinatural' porque ha existido desde siempre pero solo ahora la gente va siendo capaz de exteriorizarlo, de mostrarlo, de mostrar lo que les gusta sin preocuparse tanto por la 'discriminación' que puedan recibir.

Una sociedad en la que los problemas por desigualdad económica se acaben, en los que no se distinga tanto entre clases sociales, que las riquezas estén mejor repartidas , evitando así tanta diferencia y generando igualdad. Que no se permita que haya gente con millones - probablemente de gente a la que han estafado o robado- mientras otras personas tengan que vivir en la calle. Que se acabe esto y se genere igualdad económica en todos los países y sociedades.

Una sociedad en la que, por fin, se acabe el racismo, que no se discrimine a nadie por su apariencia; que cuando una persona sea de color no sea tratada como alguien inferior o conflictivo, que ya no haya de recibir comentarios de despectivos, humillantes, atacantes. En la que la gente de color, los 'moros' , los chinos, los blancos, TODOS seamos tratados con igualdad.
Este es mi sueño, y solo espero que algún día se pueda cumplir.



lunes, 24 de octubre de 2016

Entrevista a María Soto Pérez, por Irene Martínez

Con esta entrada inauguramos una nueva sección en este blog: la dedicada exclusivamente al protagonismo de nuestros alumnos y alumnas.
La intención es destacar algunas actividades, participaciones, premios , experiencias, etc. del alumnado, tanto dentro como fuera del centro; a veces, son conocidas por muy pocos y, seguro, son de interés. 

Y la idea es que sean también los mismos compañeros los que se encarguen de darlas a conocer, así que os invito a todos a participar.

Hoy nuestra "reportera" es Irene Martínez, que ha entrevistado a María Soto para que nos cuente su experiencia, el pasado verano, en uno de los Campus Científicos.


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    María Soto Pérez fue participante en el cursillo de verano de la ciencia que se realiza cada año en diferentes campus científicos de España, al cual van los alumnos que mejor nota media tienen. A ella le tocó ir a uno de los Campus Científico de verano de Murcia.


ENTREVISTADOR: Hola María cuéntanos un poco por qué decidiste apuntarte para ir al campus.
MARÍA: Mi profesora de física y química, Mª José, nos habló del campus y decidí apuntarme esa misma tarde.
ENTREVISTADOR: ¿Qué sentiste cuando supiste que te habían escogido para ir?
MARÍA: Al principio no me gustaba mucho la idea de ir al campus en verano, pero al final decidí ir y no me arrepiento de haberlo hecho.
ENTREVISTADOR: ¿Por qué solo cogen a los alumnos que tienen mejor nota media?
MARÍA: Porque se realizaban actividades que requerían un cierto nivel académico.
ENTREVISTADOR: ¿Al principio tenías un poco de miedo de ir o estabas decidida a que querías ir?
MARÍA: Al principio si que tenía miedo ya que no conocía a nadie y no sabía lo que íbamos a hacer.
ENTREVISTADOR: En el campus se realizan cuatro proyectos distintos, ¿qué proyecto te tocó realizar a ti?
MARÍA: A mí me tocó realizar el proyecto llamado “H2O, una molécula muy especial”.
ENTREVISTADOR: ¿Te gustó realizar este proyecto?
MARÍA: Al principio pensaba que no me iba a gustar ya que parecía el más aburrido de los cuatro, pero resultó ser el más divertido.
ENTREVISTADOR: ¿Cuánto tiempo estuviste en el campus?
MARÍA: Estuve una semana en la Universidad de Murcia.
ENTREVISTADOR: ¿Cómo fue tu día a día en el campus?
MARÍA: Al principio de la semana fue un poco duro pero conforme iba avanzando la semana nos lo pasábamos mejor y disfrutamos mucho con el proyecto.
ENTREVISTADOR: ¿Cómo eran tus compañeros?
MARÍA: Muy divertidos, hicimos mucha amistad en tan poco tiempo.
ENTREVISTADOR: ¿Y los profesores?
MARÍA: Muy divertidos y aprendimos mucho gracias a ellos.
ENTREVISTADOR: ¿Al final del campus cómo te fue con tus nuevos amigos?
MARÍA: Muy bien, seguimos manteniendo contacto y ya hemos quedado para el año que viene.
ENTREVISTADOR: ¿Estabas triste cuando llegó el momento de irte?
MARÍA: Sí, mucho, ya que en una semana hicimos gran amistad conviviendo juntos, fue genial.
ENTREVISTADOR: Esto es todo, muchas gracias María.




domingo, 11 de septiembre de 2016

Adiós a nuestro compañero y amigo Jorge Francés

El viernes día 9 murió nuestro compañero Jorge.

Jorge Francés , catedrático de francés, esa lengua que tanto amaba y que hizo amar a todos los alumnos que tuvieron la suerte de disfrutar con él como profesor.

Otros lo hicimos como compañero, como amigo. Era de esas personas a la que todo el mundo aprecia y respeta. Culto e inteligente, con ese saber estar siempre exquisito, con su porte elegante y su franca sonrisa, el solo hecho de charlar con él en la sala de profesores de cualquier tema era ya todo un regalo, un soplo de frescura e inteligencia.

El pasado viernes, mientras en el instituto estrenábamos el curso, se acabó de morir, tras un año de enfrentar con entereza y valentía el cáncer que nos lo ha arrebatado. Mañana a las 11,45 en el cementerio de Valencia será incinerado.

Que la tierra - o el aire o el fuego- te sea leve, compañero.
Los que hemos compartido instituto contigo, todos los que te admirábamos y queríamos, guardaremos siempre tu recuerdo en el lugar más cálido de nuestros corazones.


domingo, 19 de junio de 2016

Nuestra alumna Meritxell Coba, mejor puntuación de toda la provincia de Valencia en las PAU,

¡Estamos de enhorabuena!:
 Nuestra alumna Meritxell Coba ha obtenido la puntuación más alta en las PAU de la provincia de Valencia (13,896) y la segunda de La Comunidad valenciana , y  todo nuestro alumnado ha superado la prueba.
Felicidades a todos y en especial a Meritxell, de la que disfruté como alumna en 3º y 4º de ESO y de la que todo el centro se siente orgulloso, tanto  por sus resultados académicos como por su valía personal. 
Aprovecho estas líneas para destacar también que en la convocatoria de este año, la última en principio si el año próximo se materializa la nueva reválida, hay un dato que merece destacarse: las cuatro puntuaciones más altas en la fase general corresponden todas a centros públicos.
Os dejo un extracto del artículo que el Diario Levante dedicó a los resultados de las PAU el pasado sábado y en el que se enlaza al vídeo y la entrevista que le hicieron a Meritxell.

Meritxell Coba Val: "Es esencial que todos puedan estudiar en la universidad pública"

El 9,740 de Meritxell Coba Val (Quart de Poblet, 1998), alumna del IES La Senda de esta ciudad de l´Horta Sud, es la nota más alta en la fase general de la selectividad en la provincia de Valencia y la segunda mejor de la C. Valenciana. Su Matrícula de Honor „un 10 de media„ en Bachillerato más otro 10 tanto en Física como en Química en la fase específica del selectivo, arrojan una nota de acceso a la universidad de 13,896 sobre 14 que le garantiza a su deseo de cursar Medicina en la Universitat de València, que en 2015 marcó con un 12,774 la nota más alta de corte.
Alumna desde Infantil de la escuela pública y en valenciano, toca el violín desde los 8 años en la Agrupació Musical L´Amistat de Quart. Acaba de culminar el Grado medio de música con un 9,5 y el miércoles se presenta a la audición para lograr el Premio Extraordinario con el que despedir una carrera musical que deja para volcarse en sus estudios de Medicina.
¿Por qué Medicina?
Porque desde muy pequeña me ha fascinado todo lo relacionado con los hospitales, los diagnósticos, ver cómo trabajan los médicos, cómo evolucionan las enfermedades... Quiero hacer Oncología porque en mi entorno familiar y de amigos ha habido algunos casos de cáncer y me alegra la idea de que, quizás, algún día pueda ayudar a la gente que sufre esta enfermedad.
Estudió en un colegio público, quiso ir a un IES público y ahora...
Quiero ir a la universidad pública porque considero que es importante que todo el mundo pueda estudiar. Ir a universidad privada supone mucho dinero, algo que muchas familias no se pueden permitir. Dar la opción a que todos puedan estudiar en la universidad pública es esencial. Esto es básico si quieres una educación relativamente buena.
Desde Infantil ha ido a la línea en valenciano, ¿por qué?
Cuando era pequeña lo eligieron mis padres, porque consideraban que había que reforzar la lengua y darle apoyo. Ahora pienso que el hecho que desde niños estudiemos en valenciano puede ayudar a normalizar una lengua que está un poco acosada.
Su selectivo es el último, pues el año que viene la Lomce lo sustituye por la reválida de Bachillerato ¿ Qué opina del cambio
Que perjudica a todos, pero especialmente a los alumnos que ahora han terminado primero de Bachillerato, que ven que se acaba el actual modelo de selectivo y ya tienen bastantes nervios estudiando y sabiendo que tienen mucha materia. Creo que no era conveniente cambiarlo.

martes, 9 de febrero de 2016

El vagabundo memorioso, de Francisco Meneses, en la antología Un minuto de ternura

El pasado sábado, unos cuantos compañeros del centro asistimos, en la librería Ramon Llull de Valencia, a la presentación conjunta de dos libros: De meses y días, un precioso poemario de Arantxa Oteo y Daniel Erne (con el añadido de unas magníficas fotografías de José Naveiras García; LVR ediciones) y la antología  Un minuto de ternura (Selección y edición de Uberto Stabile; Baile del sol, Ediciones).
 Se trata éste de una recopilación de textos breves (relatos, impresiones, vivencias...) que tienen en común lo que su título sugiere: la ternura: ese sentimiento tan difícil de definir, tan sencillo de reconocer, que nos gratifica con su calidez y defiende, en muchas ocasiones, de la tentación de dejarnos llevar por el desánimo en esta sociedad desnortada, en estos tiempos complicados. 
Uno de los relatos que componen Un minuto de ternura es de nuestro compañero, Paco Meneses, que participó en la presentación del libro y nos regaló una preciosa lectura de su contribución al mismo. 

Con su permiso, yo os regalo su texto.
Espero que os guste tanto como a mí..



El vagabundo memorioso
Recorren la ciudad, incansables, a pie o en bicicleta. Pasean sus figuras errabundas entre la indiferencia y, a veces, el escarnio. Reciben improperios por afear un paisaje urbano con frecuencia pretencioso. Se acuestan recogidos en lugares que puedan procurar un poco de calor aislados por cartones y mantas desgastadas.
Han elegido o no, una vida diferente, una vida sin horarios que, a menudo, les supone un gran esfuerzo. Oh, qué difícil es aparentar que no se hace nada. Ay, cuánto trabajo, tamaño sacrificio para poder no hacer nada.
Un ciudadano medio, llamémosle M., ve acercarse a uno de estos héroes desvalidos, pongamos una tarde del otoño todavía cálido, en la parada del autobús de un barrio cualquiera. Anticipa las excusas habituales, previendo una conversación típica mil veces repetida. El caballero errante, con aires ilustrados que contradicen su desaliño, se dirige a él con cierto deje atildado:
- “¿Le puedo hacer una pregunta?”
Entre sorprendido e irritado recibe por respuesta, en tono irónico algo exasperado:
- Si no es muy difícil...
Con un respingo, sin perder sus maneras, se aleja murmurando.
M. padece y se queja de los ciclistas en la aceras, de los motoristas en la aceras, de los coches en la acera y en las calzadas, conducidos por humanos mil veces menos considerados. M. se queja de la basura en las aceras, de los rebuscadores de la basura, y del estado de las aceras. M. se queja de todo, en general, y de aquello que le molesta por las aceras, en particular.
Nuestro mendigo ilustrado, mientras tanto, recorre afanoso y aparentemente despreocupado la ciudad.
Meses después, en esa metrópoli costera, de más de un millón de habitantes, definida por algún avispado periodista como la ciudad de los ombligos concéntricos, llamémosla V., en pleno centro, se produce el inesperado e improbable reencuentro...
- “¿Le puedo hacer una pregunta?
El ciudadano M. gira la cabeza y advierte al instante la expresión de sorpresa de su interlocutor.
El indigente memorioso e ilustrado, le mira fijamente y acierta a decir:
- “Creo que usted y yo hemos tenido ya una conversación...”
antes de alejarse con la cabeza siempre alta y dejar a M. en la acera sumido en un cierto estupor.

sábado, 9 de enero de 2016

ALICIA EN EL PAÍS DE LOS CORAZONES

Esta es una entrada que recoge uno de los cuentos que redactaron en equipo los alumnos de 3º B de ESO. Se trata del relato que conjuntamente idearon Luz Castillo, Sofía Gil, Marta Martínez y Ainhoa Sánchez.
 Seguro que os gusta.


ALICIA EN EL PAÍS DE LOS CORAZONES

La víctima quedó en el suelo con el pecho abierto y un hueco en el interior. Con un corazón en sus manos alguien salió por la ventana
***
La reina esperaba ansiosa su pedido.
-Has tardado mucho, espero que lleves lo que te pedí...
Alicia llevaba una rosa extraña pero bonita. La rosa tenía un especial tono de rojo que goteaba y manchaba el suelo de muerte. Alicia le pidió a la reina, con mucho respeto, que la acompañara a ver su recompensa. Ambas llegan a una sala grande, muy muy grande. Tenía las paredes de cristal. Eran más bien vitrinas. Pero no estaban vacías, en su interior relucían unos rojos y llamativos corazones. Había muchísimos, mil por lo menos. Ellas los miraron con naturalidad y Alicia acerco a la reina hasta la nueva pieza.
-Cada día me asombras más, increíble Alicia.
Alicia le dirigió una mirada confiada y pensó, “soy irreemplazable, la reina no podría hacer esto sin mi” aunque de su boca no salieron aquellas palabras.
-Gracias, Reina –concluyó Alicia
Los ciudadanos tenían mucho miedo, La gente no quería salir a la calle, pero sabían que en casa tampoco estaban seguros. La ciudad estaba aterrorizada. ¿Quién sería la próxima víctima?
Mientras, en el palacio, Alicia se encontraba en su habitación mirando al techo y pensando en nada y todo. Alicia tenía una apariencia de niña buena, pero en el fondo su corazón estaba lleno de odio y envidia, a veces sus oscuros pensamientos superaban las maldades que siquiera la reina imaginaba. Alicia pensó y pensó y después de darle mil y una vueltas pensó “yo soy muy útil para la reina porque a ella le costaría mucho coger los corazones, pero yo, yo soy joven y podría montar mi propio imperio”. Pues esa misma noche se fugo del palacio. Tal vez fue una mala decisión. Alicia sabía que desde ese instante su vida correría tanto peligro como la del resto del pueblo.
***
Una semana más tarde la reina estaba corroída por la ira. Ni siquiera se molestó en mandar a nadie a por Alicia, ella misma decidió encargarse de todo.
Alicia había encontrado una cabaña en el bosque, lejos del peligro, o eso pensaba ella. Alicia creó su propio imperio y empezó a robar corazones igual que lo hacía con la reina
***
Pasaron unos años y Alicia había logrado alcanzar un gran número de corazones. Mientras, en el palacio, la reina continuaba su búsqueda sin darse por vencida.
Alicia consiguió muchos corazones. En ese mismo instante ella salió a ampliar su colección. Esta vez la víctima era una chica joven, de unos veinti pocos años y con el corazón fuerte y grande. La joven estaba tumbada, durmiendo, en el dormitorio del piso de arriba. La pobre estaba metida en un profundo sueño, su último sueño. Alicia subió las escaleras con sigilo para evitar que se despertara. Llego al piso de arriba y sacó de su cinturón de cuero un cuchillo increíblemente grande con la hoja muy afilada. Alicia robaba corazones pero se encargaba de que su víctima sufriera lo menos posible. Lo clavó con mucha fuerza para que fuera rápido. Trazó una línea que bajaba hasta el abdomen y con sus mismas manos lo sacó.
Llego a su cabaña y colocó el corazón en la vitrina. Ese era su corazón número mil cincuenta, los mismos que tenía la reina. Alicia se fue a dormir con sus objetivos cumplidos.
Esa noche Alicia había estado pensando y tras muchos, mejor, muchísimos pensamientos sin sentido se le ocurrió su plan final. Su obra maestra con la que completaría su colección. Alicia quería el corazón de la reina.
***

Pasaron un par de semanas Alicia lo tenía todo preparado. Se levantó temprano y no desayunó nada. Antes de salir se paró a mirar su gran colección, su mirada era asustadiza y nerviosa tanto como de pena, era la primera vez que Alicia experimentaba ese tipo de sentimientos. Cargó con todos sus artilugios y salió por la puerta. Llegó al palacio muy pronto. Alicia que se conocía muy bien aquello entró por la puerta trasera. Subió las escaleras hasta el piso superior, la reina se encontraba allí. Alicia desenfundó su arma y se acercó hasta sentir los latidos del corazón de la reina. En ese mismo momento se le pasaron más de un millón de pensamientos por la cabeza. Alicia con fuerza clavó su cuchillo en el corazón pero no en el de la reina, en el suyo.

domingo, 25 de octubre de 2015

SI EL MUNDO FUERA POESÍA, un relato de Rebeca Martínez


Siempre me alegra ver cómo algunos ex-alumnos se dejan caer de vez en cuando por el centro, bien  para cosultarnos algo , bien para , simplemente, hacernos una visita. A veces, si tenemos clase, apenas los podemos atender pero ellos saben que son bien recibidos. La semana pasada nos visitó Rebeca Martínez.
Rebeca se distinguió el curso pasado por ganar diversos certámenes literarios, entre ellos el nuestro, el que patrocina el AMPA. Como en junio, con el final de curso,  me pareció momento poco propicio para publicarlo en este blog, le comenté que lo haríamos por estas fechas, y así, animar a los alumnos aficionados a escribir a presentarse este año. El otro día, mientras charlábamos se lo recordé y le pedí que me enviase el relato ganador de nuestro concurso para hacerlo. Con buen criterio -supongo que ha pensado que dicho relato ya se publicó en la revista del instituto- me ha enviado otro distinto que,  estoy segura, os gustará. Gracias, Rebeca, por tu colaboración. Y a seguir cultivando y disfrutando la pasión de escribir.

  
SI EL MUNDO FUERA POESÍA

“Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.”
La anciana madame Herestia cerró el libro de cuentos con un golpe sordo. Observó al pequeño Alexéi y esbozó una sonrisa de ternura. El niño se había quedado dormido antes de saber el final de la historia, como cada noche.
Madame Herestia se levantó del sillón, no sin cierta dificultad, y dejó el volumen sobre la mesita de noche. Le dio un beso suave en la frente y se marchó de la habitación en un silencio sepulcral.
Hacía varios años que la anciana cuidaba de los hijos de la familia Burdock. Se trataba de una familia adinerada, muy conocida en los círculos sociales más elevados. El señor Burdock, amigo íntimo de madame Herestia, le había pedido una infinidad de veces que se encargara de los niños mientras el matrimonio estaba fuera de la ciudad. Como la mujer enviudó joven y no volvió a casarse, nunca tuvo descendencia, de forma que siempre estuvo dispuesta a quedarse con los hijos de los Burdock tantas veces como hiciera falta.
Sin embargo, con el tiempo, la hija mayor, Eliary, fue volviéndose más distante y fría con su cuidadora. En secreto, había llegado a culparla de que sus padres pasaran cada vez menos tiempo en casa, lejos de su familia.
Madame Herestia se acercó lentamente a la habitación de Eliary, esperando encontrarla estudiando, como de costumbre. Por el contrario, se llevó una grata sorpresa. Eliary estaba tumbada en su cama, leyendo distraídamente un libro de poemas.
-No sabía que te gustara la poesía.-comentó la siempre cariñosa madame Herestia. Eliary resopló molesta por la interrupción.
-No me gusta.-replicó.-Es para clase. Tengo que aprenderme un poema, recitarlo y explicar su significado, pero no entiendo ninguno de ellos.-hizo un mohín de disgusto y continuó su lectura, dando por concluida la conversación.
-Eliary, la poesía es el eco del alma. No puedes leerla sin más. Tienes que ver más allá.-madame Herestia se sentó a su lado y tomó el libro. Abrió una página al azar y observó detenidamente cada verso, como si pudiera ver en cada uno de ellos un significado oculto. Eliary, irritada por recibir una ayuda que no había pedido, se levantó y se dirigió a la puerta de su habitación.
-Señora, le agradezco sus buenas intenciones, pero creo que podré hacer el trabajo para clase yo sola.-abrió la puerta esperando que se marchara.
Madame Herestia suspiró y se levantó de la cama.
Sin embargo, antes de salir, dijo:
-Tal vez tenga algo que te sirva para tu trabajo. Es un libro muy especial que seguro te ayudará a amar la poesía. Si quieres, puedo dejártelo.
Eliary meditó un instante la sugerencia de la mujer. Finalmente, aceptó.
La cuidadora se marchó a su cuarto en busca del libro y, una vez lo encontró, se lo llevó.
-Cuídalo bien, es un libro muy especial.-le entregó el pesado tratado y le deseó buenas noches, cerrando la puerta tras de sí.
Eliary miró la portada austera, en la que tan solo se leía el título: Si el mundo fuera poesía. Las pesadas tapas de cuero marrón que cubrían el libro estaban desgastadas por el uso. Calculó que tendría aproximadamente mil páginas, y el desánimo fue creciendo. No se imaginaba leyéndose aquel enorme poemario. Si ya le parecía un suplicio leerse un solo poema, ¿cómo iba a poder con más de mil páginas repletas de ellos?
Eliary se resignó y abrió el tratado por la primera hoja. En ella, encontró una dedicatoria: Gracias por todo. Vuelve pronto, te estaremos esperando.
La joven no entendió bien esa extraña dedicatoria, pero lo más notorio fue que carecía de firma.
Se sentó en la única silla que había en el cuarto y comenzó a leer. No pasó mucho tiempo hasta que las palabras y los versos comenzaron a mezclarse en su cabeza, y poco a poco el sueño y el cansancio fueron venciendo. Sin darse cuenta, acabó durmiéndose con el libro abierto sobre el regazo.

A la mañana siguiente, entraron por la ventana los primeros rayos del sol, despertando a Eliary, que no entendió cómo había podido adormecerse sin darse ni cuenta.
Se levantó de la silla con el consiguiente dolor de espalda por haber dormido en mala postura. Tras echarle un rápido vistazo a la habitación, tuvo la impresión de que algo había cambiado allí. A primera vista, todo estaba tal y como ella lo tenía. Sin embargo, aquella extraña sensación no la abandonaba. Revisó cada rincón del cuarto, y no advirtió nada singular. Finalmente, se encogió de hombros y dio por sentado que eran imaginaciones suyas hasta que, por fin, algo llamó su atención: el libro que madame Herestia le había prestado había desaparecido.
La joven pensó inmediatamente que habría sido su cuidadora quien había cogido el grueso tomo, pero descartó rápidamente esa idea, pues lo más seguro es que, de ser así, la habría despertado para que se fuera a su cama a dormir.
Decidió olvidarse por el momento de la misteriosa desaparición y bajó a la cocina a desayunar. La inquietud fue a más al sentir que también la casa entera –y no solo su cuarto- tenía algo distinto. Pensó en lo mal que había dormido y en cómo afectaba eso a su entendimiento, pero la inquietud siguió ahí.
Al entrar a la cocina, no vio a nadie. Sorprendida, se preparó el desayuno, cada vez más intranquila. Una vez terminó de desayunar, se vistió y salió al jardín a regar las flores que, con la llegada de la primavera, comenzaban a abrir sus pétalos.
Comenzó a divagar sobre el trabajo pendiente para la próxima semana, cuando algo la empujó y provocó que cayera al suelo.
-¿¡Pero qué haces!?-gritó furibunda. Cuando giró la cabeza para comprobar quien se había atrevido a tirarla, se quedó aturdida.
Ante ella, había un pequeño burro de largas orejas que la miraba curioso. Avanzó hacía ella con intención de lamerle la frente, pero Eliary se apartó a tiempo, espantada.
-¡Aléjate de mí, bestia! ¿De dónde has salido?-se puso de pie tan rápido como pudo. Al momento, escuchó una voz masculina.
-No tenga miedo, joven. Este burro es mío.-un hombre alto y enjuto se aproximó con paso veloz, jadeando.-No le hará nada, es un buen animal.
-¿Se puede saber qué hace esta alimaña en mi propiedad?-vociferó Eliary.
-Me disculpo por mi imprudencia, señorita. No esperaba encontrar una mansión por estos lares, no después de tanto tiempo, por ello no llevaba atado a...
-¿De qué está hablando?-le interrumpió.-Este es el hogar de los Burdock, y lleva aquí varias décadas, como las casas vecinas.-Eliary señaló con la mirada los alrededores al tiempo que, asustada, comprobó que ya no quedaban ni los cimientos de las casas vecinas. El lugar donde antes habían sido construidas las mansiones más prestigiosas, mostraba ahora extensos campos y praderas hasta donde alcanzaba la vista. La joven sintió que estaba soñando y necesitó un buen rato para entender que no era así.
-Señorita, ¿se encuentra usted bien?-preguntó el hombre, preocupado.
-Aquí había casas enormes, tiendas, calles enteras… ¿Qué ha pasado?
Tras un instante de incertidumbre, el hombre sonrió y lo entendió todo.
-Ahora lo veo claro. ¡Usted debe de ser una viajera!
-No señor, no he viajado desde ningún lado, he vivido aquí toda mi vida.-respondió molesta.
-No, no. Me refiero a otro tipo de viajera. Usted viene del mundo real, ¿no es así?
Eliary comenzó a sentir lástima por aquel anciano. Probablemente se trataba de algún viejo loco.
Al ver el silencio de la muchacha, el hombre supuso que debía explicarle a qué se refería exactamente.
-Señorita, será mejor que me presente. Mi nombre es Juan Ramón Jiménez. Este es mi burrito, Platero.
-Mi nombre es Eliary, un gusto en conocerle.-contestó ella, haciendo un gran esfuerzo por recordar ese nombre que tanto le sonaba.
-Por lo visto no ha venido aquí por propia voluntad, ya que no tiene ni idea de donde está. Aunque esta le pueda parecer su casa, no lo es con exactitud, ni este es su mundo. Dígame, ¿ha llegado a sus manos un libro llamado Si el mundo fuera poesía?
Eliary asintió tímidamente. Aquella situación le parecía cada vez más extraña.
-Ese libro es una puerta hacía ese mismo mundo. Un mundo parecido al suyo, pero regido por las leyes de la poesía. Déjeme que se lo muestre, para mi será un placer.
-Esto es una locura. Debo estar soñando. ¿Un mundo de poesía? Y usted dice ser Juan Ramón Jiménez. Acabo de recordarlo, ¿no fue un famoso poeta? Y digo “fue” porque está muerto…
-Así es.-continuó alegremente el poeta.-Este libro podría decirse que es una especie de cielo para aquellos poetas que han muerto a lo largo del tiempo. Aquí somos infinitos, el tiempo no pasa para nosotros. ¿Le gustaría que le enseñara como son aquí las cosas?
Eliary asintió, todavía suponiendo que aquello no era más que un sueño o un delirio. Nada de eso podía estar sucediendo.
No muy convencida, siguió al poeta ladera abajo. Se sorprendió al comprobar que no quedaba nada de su ciudad, ni una callejuela, ni una casa. Todo había sido sustituido por extensos bosques, prados y planicies verdes hasta donde alcanzaba la vista. El olor a hierba fresca impregnaba el ambiente, y Eliary se sintió invadida por una extraña sensación de paz.
A lo lejos, vislumbró una figura sentada, con lo que parecía una pipa, mirando al horizonte distraídamente. El burrillo se adelantó con un trotecillo alegre, y cuando estuvo a la altura de la misteriosa figura, relinchó risueño. Eliary entrecerró los ojos para ver mejor de quién se trataba, y cuando se dio cuenta, los abrió de nuevo, pasmada. Recordó que recientemente había ojeado un poemario, “veinte poemas de amor y una canción desesperada”, y recordó que la foto del autor era la de la misma persona que estaba en ese momento ahí sentada, acariciando la tez oscura de Platero.
-Ricardo, buen amigo, cuánto tiempo hacía que no te veía por aquí.-saludó Juan Ramón Jiménez. Eliary lo miró contrariada.
-Juraría que se llamaba Pablo, y no Ricardo.
-No exactamente, mujercita.-intervino Neruda, saludando a los presentes con un gesto cordial.-Ese nombre por el que me conoces es mi pseudónimo.-sacó de una bolsa un par de higos morados y se los dio de comer a Platero, que los aceptó encantado.
-¿Qué te trae por aquí, Ricardo?-preguntó Juan Ramón.
-Simplemente, salí a dar un paseo, pero sentí algo extraño, como si algo hubiera cambiado, y no me equivocaba. Tú debes de ser una viajera, ¿no?-sonrió amablemente a la vergonzosa chica.
-Así es. Me llamo Eliary, un gusto en conocerle.-murmuró ruborizada.
-Dinos, Eliary, ¿qué te ha traído a este lugar?
-Tenía que hacer un trabajo para clase. Aprender un poema, recitarlo y explicar su significado, pero por desgracia no entiendo del todo la poesía.
-¿Has oído, Juan Ramón?-la interrumpió Pablo Neruda, indignado.-Ahora obligan a los jóvenes a tratar la poesía como un estudio más. ¡Cómo se fuera una lección de álgebra! ¿Cuándo enseñarán a sentirla, a crearla, y no a aprenderla? Alguien dijo hace tiempo que la poesía es el eco del alma. ¿Cómo se puede estudiar el alma de la gente?
-¡Eso lo dijo madame Herestia!-exclamó Eliary.
-¡Ah, Herestia!-Juan Ramón suspiró al oír su nombre.-¿Qué habrá sido de ella? Le escribí una bella dedicatoria, diciéndole que volviera algún día, y ya hace de eso tantos años…
Eliary recordó entonces la dedicatoria que había en la primera página del libro y se sorprendió. No esperaba que fuera una dedicatoria de alguien tan importante en el mundo de la literatura.
-Madame Herestia es mi cuidadora.-les explicó.-Apenas tiene tiempo para ella misma. Aun sabiendo todo lo que hace por mí, en los últimos años no la he tratado del todo bien.-se lamentó.
Juan Ramón y Pablo intercambiaron una mirada significativa.
-Pero niña, ¡estás a tiempo de cambiar! Madame Herestia no le habría prestado su pertenencia más preciada a cualquiera. Demuéstrale que estás arrepentida, ten por seguro que te perdonará.-Neruda puso su mano sobre su hombro como gesto de ánimo, y Eliary le sonrió.
-¿Sabes? Yo creía que la ruta pasaba por el hombre, y que de allí tenía que salir el destino. Y aún hoy lo creo. Tu destino era venir aquí para comprender a Herestia y para descubrir la poesía.
A lo lejos, en medio del inmenso campo, se dibujó un camino de baldosas, como por arte de magia. Sin embargo. Eliary no se sorprendió esta vez, y supo que aquella pequeña frase, que tanto significado encerraba, había trazado para ella el camino de vuelta a casa. No cabía en sí de felicidad por haber descubierto aquel magnífico mundo de poesía, y se despidió de los poetas, prometiéndoles volver, esta vez en compañía de madame Herestia. Todavía le quedaban muchos poetas por conocer, muchos versos por descubrir.
Para sorpresa de la joven, mientras andaba por la senda, encontró a madame Herestia sentada a la sombra de un fresno. Se aproximó corriendo a ella y la abrazó fuertemente, como cuando era pequeña.
-¡Oh, madame Herestia!-sollozó.-Siento mucho haber sido tan fría contigo todo este tiempo. He pagado contigo el enfado que sentía hacia mis padres. ¡Lo siento tanto!
-Mi niña, no te preocupes por eso. Claro que te perdono.-la cuidadora le acarició el pelo azabache, y Eliary notó algo extraño en aquella caricia. Sentía la misma ternura de siempre, pero su mano estaba tan suave y helada que parecía una brisa colándose entre sus rizos. También notó que sus ojos se habían vuelto más claros y pétreos. Se alejó cautelosamente, y un pensamiento fugaz se le cruzó por la mente. Quería negarlo, pero algo en su interior le decía que estaba en lo cierto.
-Madame, ¿es cierto que este lugar es una especie de cielo para los poetas muertos?
La cuidadora no respondió. Sonrió afligida y una pequeña lágrima transparente rodó por su mejilla. Eliary supo entonces que estaba en lo cierto: madame Herestia había muerto.
-Vamos, cariño, no llores.-Herestia trató de animarla cuando Eliary rompió a llorar.-Te he dado mi libro para que vengas a visitarme siempre que quieras. Te esperaré.
De pronto, todo se volvió oscuro.

Había pasado una semana angustiosa desde la muerte de madame Herestia. Al entierro habían acudido solo algunos conocidos cercanos, además de la familia Burdock. Eliary no soportó la ceremonia y se fue más temprano. Cuando llegó a casa, se fijó en que el libro de su cuidadora estaba tirado en el suelo, tal y como debió de caérsele la noche en que viajó a aquel extraordinario mundo. Lo recogió y sintió que sus fuerzas flaqueaban. El tratado le pareció mucho más pesado de lo que recordaba.
Lo abrió y se sintió impactada al ver una nueva dedicatoria, bajo la primera: Espero que te haya gustado mi regalo. No llores por mí, estaré bien. Ahora solo piensa en tu futuro y dedícate a él. Fdo: H.

Eliary contuvo las lágrimas y dejó el libro en la mesita de noche. Se sentó en su escritorio y, con una estilográfica y una hoja en blanco, decidió hacer caso a madame Herestia y dedicarse a su futuro. “Voy a ser poeta”, se dijo. Y comenzó a escribir.

martes, 27 de noviembre de 2012

La catedral, de César Mallorquín. Dos reseñas de nuestros alumnos



El sábado, después de varios meses, por fin me decidí a leer “La Catedral”, un libro el cual estaba cogiendo polvo en la estantería. Al principio, como hacemos todos, miré cuántas páginas tenía y me leí el resumen de la portada. No me llamaba mucho la atención, pero comencé a leerlo. Dudé entre saltarme el prólogo o no, al final me lo leí y para mi sorpresa me incitó a seguir leyendo. Así es como conocí a Telmo, un joven de catorce años como tú o como yo, cuyo sueño era ser un lathomus como su padre (un experto imaginero). A través de él, viajé a un montón de sitios como Navarra, Pamplona, Bretaña y diversas aldeas. También conocí a unos fieros daneses que se dirigían con él a una misteriosa catedral de Kerloc’h. El camino estaba lleno de peligros y dificultades… Y tras unas horas me terminé el libro.


Si no te gusta leer, lo que he leído yo en unas horas lo puedes leer tú fácilmente en una semana, pero ya no por aprobar castellano, tómatelo como una distracción más.
En un principio, la lectura de algunos libros es una obligación, pero se puede convertir en un placer.
En este libro hay mucho texto descriptivo y poco diálogo, lo cual creo que no le gusta a nadie, pero cuando empieces a leer pronto te verás sumergido en una aventura medieval de la que tú formas parte.
                                                        Mario  Miquel  Mora  3ºA
                                              ************************************


CÓMO LLEGUÉ A LA CATEDRAL Y MI IMPRESIÓN SOBRE ELLA


Me considero una aficionada a la lectura, me gusta leer, me encanta perderme en una librería y descubrir distintos mundos e historias...

He de reconocer que este libro llegó a mis manos como una obligación. Seguramente si me hubieran dado a elegir no hubiera elegido leer este libro, ya que ni su título ni su sinopsis me engancharon a la primera .

Un día empecé a leerlo, y, sinceramente, me fue atrapando poco a poco.

La historia empieza en una pequeña villa de Navarra, en el año 1282.Una humilde familia con tradiciones constructoras vivía allí. El hijo, nuestro protagonista Telmo Yañez, es un joven de catorce años que quiere ser imaginero y que ni se imagina todas las emociones que va a vivir en tan poco tiempo.

Tras ser nombrado aprendiz, con ayuda de su padre, le toca viajar a Kerloc'h con tres extraños hombres del norte para terminar su formación como imaginero, y es entonces cuando descubre las verdaderas intenciones de este viaje.

En aquel pequeño pueblo de Bretaña, encuentra misterios ,crímenes , una familia que lo acoge, una joven que sueña con su amor y amistades que le ayudarán a crecer como persona. Telmo terminará por darse cuenta del gran talento que posee como escultor.

Esta historia nos muestra cómo las personas a veces pueden perder "La fe", los diferentes puntos de vista sobre una misma situación, la continua pelea entre el bien y el mal, lo relativo que pueden llegar a ser las cosas porque todo depende de los ojos con que las mires y de los puntos de vista de los personajes, de por qué se han situado en cada bando.

Tras viajar junto a Telmo y el resto de personajes por los paisajes de Kerloc'h, confirmé, una vez más, que, aunque todos lo hagamos, no está bien juzgar un libro por su portada, o por su contraportada.

También me di cuenta de que la valentía no depende de lo grande que sea una persona, sino de lo grande que puede llegar a ser su corazón.

                                       IRENE REDONDO.  3º A

viernes, 28 de septiembre de 2012

Seguimos sin jefe de estudios y con la renuncia del director presentada

Este curso las entradas de este blog se están viendo marcadas por la situación anómala de nuestro instituto y,  aunque habitualmente nos ocupamos más de lecturas, poemas o concursos y de los actos académicos y culturales del centro, de momento lo que acapara nuestro tiempo es ver cómo actuamos para presionar a la administración a dar soluciones a los problemas por ella creados gratuitamente (pues ni siquiera el escudarse en la razón del "ahorrro" económico es aplicable en este caso)

A lo referido en la entrada anterior "Haber empezado el curso sin jefe de estudios" hay que sumar que hace dos días el director del centro, Andrés Castillo, presentó su renuncia al cargo.
 Ante esta excepcional situación ayer se celebró una reunión extraordinaria del AMPA que se concretó en lo siguiente:
1. Se aprobó por unanimidad el escrito de profesores, padres y madres dirigido al secretario autonómico de educación en el que se respalda la actuación de Andrés Castillo y se insta a la administración a dar fin al problema nombrando a Pablo Mayer como jefe de estudios
2. Se determinó acudir de forma mayoritaria (los padres, madres , profesores y alumnos autorizados que puedan) a entregar en mano dicho escrito a su destinatario. Se trata de un acto de reivindicación y protesta simbólica que se realizará el próximo martes, sobre las 11h  en la sede de La Consejería de Educación.
3. Igualmente, a propuesta de un padre, Juanjo Gálvez, se invitó a actuar también a nivel particular poniendo una queja en la página web de la Consejería.

Por si este canal puede contribuir a que llegue al mayor número posible de integrantes de nuestro centro lo acordado, os transcribo la carta enviada y un posible modelo para la queja en la página web (facilitado también por Juanjo Gálvez ) 

Espero en próximas entradas haber vuelto a los temas habituales de este blog. Sería síntoma claro de que el problema que nos ocupa habría sido resuelto.

 CARTA DE LOS PROFESORES Y PADRES DE ALUMNOS DEL IES LA SENDA AL SEÑOR SECRETARIO AUTONÓMICO DE EDUCACIÓN.

Nos dirigimos a usted para expresar el malestar y el desconcierto que todo el profesorado y los padres de los alumnos de nuestro centro han sentido durante los últimos meses tras comunicársenos que nuestro compañero Pablo Mayer no iba a ser confirmado como Jefe de Estudios para el curso que iniciamos.

Aduciendo una normativa que en los últimos años ha venido siendo aplicada según las necesidades de los centros, se decidió no renovar en el cargo al señor Mayer sin considerar los trastornos que esta medida supondría para el instituto.

El equipo directivo acudió a las instancias de la Administración facultadas para interpretar y ejecutar las normas y alegó a favor de la continuidad del Jefe de Estudios el trabajo realizado concienzuda y competentemente, la inconveniencia de desmantelar el equipo directivo en su último año de mandato y el hecho de que el señor Mayer tuviera finalmente, desde julio, destino en nuestro centro. Ninguna de las gestiones llevadas a cabo por la directiva tuvo un resultado positivo. Sus razones fueron desestimadas por no decir abiertamente despreciadas.

Otro tanto ocurrió con los representantes del AMPA, que intentaron solucionar el problema sin que la Administración cediese a sus peticiones.

Donde antes se trabajaba con normalidad, a pesar de los quebrantos en la educación pública que venimos sufriendo, ahora se respira un ambiente de descontento e incertidumbre. El profesorado, que, desde hace meses, contempla estupefacto la progresiva degradación de sus condiciones laborales, constata, de nuevo, cómo su tarea se ve entorpecida por una decisión incomprensible.

Algún representante de la administración educativa llegó a sugerir a nuestro equipo directivo que, de no nombrarse un nuevo Jefe de Estudios, el centro debería funcionar sin dicha figura.

Ni que decir tiene que la falta de Jefe de Estudios conllevaría o bien un deterioro inmediato en la organización general del centro (confección de horarios, planificación de reuniones, supervisión de la Comisión de Convivencia, etc.), o bien la mágica asunción de alguien que se dedicase extraoficial pero efectivamente a lidiar con las responsabilidades propias del cargo, aunque, eso sí, sin la remuneración que en buena ley le correspondería

Ante este estado de cosas, los profesores y los padres de alumnos del IES La Senda solicitamos que nuestro Jefe de Estudios y compañero don Pablo Mayer sea confirmado en su cargo.

Igualmente el claustro comunica el compromiso de que ninguno de sus miembros está dispuesto a aceptar el cargo de Jefe de Estudios habida cuenta de que la persona más adecuada y con la experiencia necesaria para el cargo se encuentra en su destino, entre nosotros, en el instituto La Senda.

Y, por último, comprendemos y respaldamos la decisión por parte de nuestro director de presentar la renuncia ante la imposibilidad de desarrollar sus funciones en tales condiciones.

Apelamos al sentido práctico de la Administración para que confíe en la autonomía organizativa de los centros que ella misma recomienda y le invitamos a que tome en consideración lo arriba expuesto para que contribuya a la armonía deseable en cualquier centro escolar, evitando a nuestro instituto problemas que antes no existían.

Les damos las gracias por su atención y se despiden los abajo firmantes, profesores y padres de alumnos del IES La Senda:



MODELO DE TEXTO PARA LA QUEJA 


"Como padre/madre y ciudadano/a no soy capaz de entender cuál puede ser el motivo para que en el IES La Senda de Quart de Poblet no se quiera nombrar a un profesor con destino en el centro como Jefe de Estudios, teniendo en cuenta que es la persona que ha venido desarrollando esta labor en los últimos tres cursos a plena satisfacción tanto del equipo directivo como del resto de la comunidad educativa (padres y alumnos) y que, además permitiría que el actual equipo directivo cumpliera su mandato de 4 años previsto en la reglamentación. 

Parece ser que ahora se alude a cuestiones legales que, ¡oh sorpresa!, no se habían tenido en cuenta en los cursos previos. ¿Por qué ahora si ha venido funcionando siempre bien? 

Por tanto, Sra. Consellera, le reclamo que accedan a nombrar al profesor que ha venido ejerciendo de Jefe de Estudios durante los últimos cursos. UNA SOLUCIÓN YA! 

Un padre confuso, pasmado y cabreado con toda esta burocracia administrativa de intereses no muy claros." 

MUJERES QUE INSPIRAN

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